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Uso y orientación con la brújula en el mapa

Hoy en día hay sistemas más novedosos para orientarse en la montaña como puede ser el GPS, no obstante, la brújula de toda la vida nos puede ser muy útil, ya que en ocasiones los GPS nos podrían llegar a dar problemas. Así que es recomendable si se práctica el senderismo y montañismo saber interpretar un mapa y utilizar la brújula.

La brújula  brujula_logo

La orientación en la montaña junto con la seguridad son las dos puntos más importantes a tener en cuenta en la práctica del montañismo.
 
Hoy en día hay varias formas de orientarse en la montaña como la brujula de toda la vida o sistemas más novedosos como los GPS.
 
La brújula es un instrumento de orientación que usa una aguja imantada la cual señala el Norte magnético de la tierra.
 
La brujula por si solo no os será de mucha utilidad ya que siempre os indicara el norte y para una perfecta orientación es preciso llevarla acompañada de un mapa en el que os podréis posicionar e indique los puntos cardenales para así conocer que dirección y rumbo llevar en caso de perdida.

Como conseguir un rumbo y seguirlo en el terreno:

Apoyar la brújula en el mapa de modo que el lado largo de la brújula se apoye sobre la línea que conecta el punto de partida con el de destino. 
 
 paso_1
 
Las líneas de dirección deben apuntar desde el punto de partida al de destino.
 
Poniendo la brújula firme sobre el mapa de modo que la base quede firme en su lugar.
  
paso_2
 
Gira la cápsula móvil hasta que las líneas del fondo de la cápsula queden apuntando al norte y sur en paralelo a las del mapa. 
 
Asegurándose de que las líneas Norte-Sur estén en paralelo y con el mismo Norte que el mapa deberéis sostener la brújula en las manos de frente al cuerpo asegurándose que la base de esta este horizontal y que apunte al frente. 
  
brujula-brutas-03 
 
Rotar el cuerpo hasta que las líneas Norte-Sur del fondo de la cápsula coincidan con la aguja magnética y el rojo de esta hacia el norte. 
 
La dirección de las flechas le estará indicando la dirección que debéis tomar hacia el destino.
 
Buscar un punto de referencia en el terreno hacia la dirección en la que debe ir según la brújula. Camina hacia el sin estar mirando la brújula hasta que se llegue. Cuando lo alcance, vuelva a apuntar la brújula hacia un nuevo punto de referencia alineado con su destino.
 
Recuerda la diferencia entre el norte que apunta la brújula es el norte magnético en a la dirección de viaje. 
 

Para obtener un rumbo a través de la visual

Trasladando el rumbo al mapa nos permite conocer el objetivo o el punto donde nos encontramos, si es que no lo sabemos:
 
dirigiendo la flecha de dirección hacia el punto cuyo rumbo deseamos.
 
Giramos el limbo hasta hacer coincidir el punto deseado  con la aguja imantada.
 
La  Dirección marca en el limbo el rumbo al punto.
 
Si lo que desconocemos es el punto al que hemos dirigido la visual, trasladando ese rumbo al mapa, identificamos dicho punto.
 
Si, al contrario, conocemos el punto al que dirigimos la vista pero desconocemos nuestra posición, debemos trasladar al mapa el rumbo contrario, al repetir la operación sobre otro punto identificable y hallar su rumbo el punto donde se cruzan las dos líneas trazadas sería nuestra posición. 
 
Resumiendo el apartado de manejo de brújula, las operaciones básicas con esta herramienta son dos: 
  • Hallar un rumbo en el mapa 
  • Obtener un rumbo mediante una visual.
 
De estas dos operaciones derivan las demás. Como puede comprobarse, es necesario que la brújula, sin ser sofisticada, disponga de los elementos que se han descrito.
 
Destacamos que para cualquier operación sobre el mapa, en realidad procedemos con la brújula como si fuera un transportador de ángulos. La aguja imantada la empleamos para seguir u obtener un rumbo en el terreno.